Nuestra Historia

PRIMEROS TALLERES DE EPIGRAFÍA PARA LOS MAYAS

En el mes de Junio de 1987, un grupo de lingüistas se encontraba en La Antigua, Guatemala, para participar en el IX Taller Maya, una conferencia sobre lingüística maya, patrocinada y organizada por el Proyecto Lingüístico Francisco Marroquín. Los participantes incluían tanto norteamericanos como guatemaltecos y mexicanos.

Entre otros trabajos, Kathryn Josserand presentó un trabajo intitulado “Tipos de material literario y modos de presentación”. Este trabajo discutía varias formas de presentación de textos nativos, desde el formato de múltiples líneas de análisis preferido por los lingüistas, hasta formas poéticas, caricaturas, teatro en vivo, e incluso inscripciones jeroglíficas.

Después de la presentación, representantes de los estudiantes mayas se acercaron para comentar sobre su aparente habilidad para leer los jeroglíficos, y ella les informó que, sí, ahora es posible leer la mayoria de los textos clásicos. Ellos expresaron su interés por aprender a leer las inscripciones.

Se había planeado una excursión a Copán para el domingo, con el grupo de participantes, pero el sábado era día libre, así que Kathryn ofreció juntarse con los interesados y, con su esposo Nicolás Hopkins, presentarles un taller breve sobre la jeroglífica. Unas semanas antes, ellos dos habían presentado un taller en la Casa de la Cultura, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, y tenían a mano materiales de instrucción en español.

El sábado llegaron al taller unos treinta mayas, entusiasmados, y recibieron una introducción a la jeroglífica, que incluyó la lectura del Tablero de la Cruz de Palenque, el cual presenta una relación de nacimientos y de ascenso al trono de una dinastía de Señores -“reyes”- mayas del lugar. La maestra preguntó a los mayas si podían apreciar cuál era la naturaleza del texto. “Si”, dijo uno, “¡“Es un registro de nacimientos! Ésta es nuestra historia!” Otros comentaron que siempre habían sabido que tenían una historia, pero las autoridades se la escondían. Y estaban muy interesados en saber más.

Kathryn les sugerió que, ya que iban a Copán el día siguiente, debían de hablar con Linda Schele, quien iba a conducir el grupo en el sitio, ya que ella era la más destacada presentadora de talleres sobre jeroglífica, y pedirle que organizará un taller para los mayas.

El domingo, después del recorrido del sitio en Copán, Kathryn y Nicolás se reunieron con Linda Schele, y le presentaron a Martín Chacach y Narciso Cojtí, entonces los más destacados del grupo de lingüistas mayas. Ellos le rogaron a Linda que fuera a La Antigua para darles instrucción. Al principio Linda se resistió, puesto que tenía una beca Fullbright que la obligaba a estar en Honduras. Los guatemaltecos respondieron que ella debía reconocer que también tenía una obligación moral con la nación maya, y no sólo con la república hondureña. Visto así, ella consintió, con la condición de que Kathryn y Nicolás fueran de su trabajo de campo en Chiapas para ayudarle, ya que en aquellos años ella manejaba muy poco el español. Todos se pusieron de acuerdo.

Linda proporcionó un cuaderno de trabajo sobre epigrafía, que fue traducido al español por Nora England, lingüista del PLFM. Nora hizo los arreglos para llevar al cabo el taller en Antigua, el cual tendría lugar en una iglesia abandonada en el centro de la ciudad colonial. Así fue que del 20 al 22 de Julio de 1987, Linda Schele, Kathryn Josserand, y Nicolás Hopkins, con la ayuda de Nora England, presentaron un taller de jeroglífica maya a más de veinticinco estudiosos mayas, los cuales representaban siete idiomas mayas y cinco organizaciones guatemaltecas: Kaqchikel. Q’eqchi’, Mam, Tz’utujil, Ixil, Popti’ y Ch’orti’: PLFM, PRONEBI. IGED, CIRMA. e ILV.

El éxito de esta iniciativa mostró a Linda el valor de trabajar con los mismos mayas, una relación que ella disfrutó grandemente. En los años siguientes, ella fue con frecuencia a La Antigua, igual  que Kathryn y Nicolás, y más tarde Nikolai Grube y otros, para presentar más talleres epigráficos, frecuentemente con la ayuda de Nora, quien seguía trabajando allí.

Hasta donde sabemos, éstos fueron los primeros talleres de epigrafía organizados específicamente para los hablantes de las lenguas mayas.

NACIMIENTO DE MAM

Después de 1987, Linda Schele, junto con Nikolai Grube, comenzaron a llevar estudiantes de origen maya y estudiosos a sus famosas reuniones Maya Meetings en Texas, llevadas a cabo anualmente en Austin desde 1977.  Ella y Nikolai continuaron impartiendo sus talleres en Guatemala, extendiéndolos luego a Valladolid, Yucatán. Después del fallecimiento de Linda, ocurrido en 1998, Nikolai continuó con esta práctica.

En 2004, Sue Glenn y un puñado de participantes de las Reuniones Mayas, se dieron cuenta de que la participación de los colegas mayas era una comisión especial, de año a año, y que no estaba formalizada o institucionalizada.  Bajo el liderazgo de Sue, se hicieron arreglos para asegurar que por lo menos hubiera una participación limitada a la reunión del 2005.

En el año 2005, Sue encabezó un esfuerzo coordinado, involucrando a un número mayor de gente, para formalizar el esfuerzo de traer más colegas mayas a Texas. Ese año marca el nacimiento de Los Amigos de los Mayas. Para el 2006 fuimos capaces de patrocinar a los participantes  mayas de México y Guatemala y ayudar a otros con invitaciones que facilitaban la obtención de visas. En 2007, patrocinamos doce participantes. En 2008 llegamos a la cifra de los trece.

El año 2009 fue un evento parteaguas en las Reuniones Mayas en Texas. Ocho de nuestros participantes patrocinados hicieron sus propias presentaciones al público en general, en una sesión especial que duró toda la tarde. Con traducción simultánea del Español al Inglés, proporcionada por Amigos de los Mayas, una y otra vez  los estudiosos mayas impresionaron a la audiencia, en su mayoría de habla inglesa, con sus presentaciones Power Point, su estilo personal y su erudición académica. Al final de la tarde, cada uno de los presentes supo que habían presenciado un evento de proporciones históricas.

En el año 2010, Amigos de los Mayas copatrocinaron un taller en Antigua como parte del Proyecto Lingüístico Francisco Marroquín, al que asistieron 70 hablantes de alguna lengua maya. Quedó muy claro que llevar los talleres a los lugares en los que viven los mayas resultaba mucho más eficaz que llevar a los mayas a donde se impartían los talleres.

En el año 2012, Amigos de los Mayas adoptó un nuevo nombre, MAM, un nuevo emblema, un nuevo sitio de Internet, un nuevo comité ejecutivo y un nuevo objetivo o misión: “Mayas enseñando a mayas los glifos y el calendario”, otorgando becas en efectivo y donando proyectores digitales para llevar a cabo talleres de glifos, conducidos por los mismos mayas, además de patrocinar congresos internacionales para epigrafistas mayas.

Espero que este resumen de nuestra historia, capte algo de la emoción e ilusión de logro que todos sentimos. Si alguno de ustedes, quienes están leyendo estas palabras, participó durante las varias fases de nuestra historia y quisiera contribuir más detalles (en especial si tiene fotos históricas) favor de enviarlas a mi persona,  Bruce Love, Presidente de MAM (ver contacto) para poderlas publicar en nuestro sitio web y para expandir nuestros archivos históricos en esta importante organización.