11 Ajaw 13 Ch’en (21 de septiembre de 2018): Memorial a Pati Martínez Huchim

11 Ajaw 13 Ch’en. Dibujo por Jorge Pérez de Lara.

Dedicamos esta edición de nuestro blog a nuestra querida amiga y colega maya, Ana Patricia Martínez Huchim, conocida de cariño como Pati. Pati nos dejó este 27 de julio, a la edad de 54 años, a causa del cáncer. Nacida en 1964 en a ciudad de Tizimín, Yucatán, pasó en esa población toda su vida, en compañía de su amplia familia. Fue miembro activo de Mayas por el Antiguo Maya (MAM) desde 2006 y dedicó su vida a documentar y preservar la lengua y la cultura mayas. Gozaba del trabajo etnográfico concebido para reunir historias populares entre la población local maya, así como en documentos coloniales y poscoloniales, registrándolos y compartiéndolos en publicaciones tradicionales, así como a través de Internet. Con frecuencia recurría a su propia experiencia personal de niña maya, recordando los relatos populares que le contaron sus padres. Nos da gran satisfacción saber que MAM como organización la ayudó en su trabajo, al concederle varias mini becas, brindándole así los recursos que la ayudaron a seguir su sueño de promover la cultura maya. Con estos fondos, organizó talleres sobre el calendario y los glifos mayas, en los que enseñó a otros mayas de las comunidades locales cómo escribir utilizando la antigua escritura y el antiguo calendario.

Sus estudios de licenciatura fueron en ciencias antropológicas, con especialización en lingüística y literatura. Recibió su Maestría en Etnohistoria por parte de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). El trabajo etnográfico de campo era una de sus muchas habilidades y haciendo uso de ellas logró reunir relatos tradicionales de su pueblo y los compartió con el mundo.  A menudo hacía énfasis en la vida cotidiana de las mujeres y los niños de Yucatán. En mayo de este año, Arthur Dixon publicó un artículo sobre ella en la publicación Latin American Literature Today (La Literatura Latinoamericana Actual); a continuación, las palabras de Pati citadas en dicho artículo:

Mi trabajo es único porque sus protagonistas son mujeres mayas, algo que no ha ocurrido con mucha frecuencia en la literatura escrita en maya yucateco. De manera artística, reordeno los recuerdos de las mujeres mayas que llevaban a cabo labores que eran estigmatizadas por la sociedad. En mis textos, la identidad maya se recrea como parte del medio en el que se desenvuelven los personajes; fluye con agilidad hacia los ojos de los lectores; en las vidas cotidianas de los personajes encontramos tradiciones y creencias religiosas de los mayas, siguiendo una trama que atrae a los lectores. Y el significado de los nombres de las personas está íntimamente ligado con sus actividades y sus formas de ser.

Por su multitud de escritos, se hizo merecedora de varios premios durante su carrera, incluyendo el Premio de Literatura Indígena Enedino Jiménez en 2005 por su libro U k’a’ jsajiol u ts u ‘noj k’áax (Memorias del Corazón de la Montaña). Sigue leyendo